En 1997, Kenny y Bobbi McCaughey, de Iowa, hicieron historia al dar la bienvenida a los primeros septillizos supervivientes del mundo. Nacidos nueve semanas antes de tiempo, su llegada captó la atención mundial, y la familia McCaughey se convirtió rápidamente en un nombre conocido. De la noche a la mañana, pasaron de ser una familia de tres —con una hija llamada Mikayla ya criando— a un hogar de diez personas.

Los siete bebés —Kenny Jr., Alexis, Natalie, Kelsey, Nathan, Brandon y Joel— fueron noticia en todo el mundo. Los medios de comunicación inundaron a los nuevos padres con solicitudes de entrevistas, y para celebrar su primer cumpleaños, los septillizos aparecieron en el programa de Oprah Winfrey, donde cada niño recibió su propio pastel de cumpleaños. Incluso conocieron al entonces presidente Bill Clinton.
Cuidar a siete recién nacidos resultó ser una alegría y un desafío monumental a la vez. Según Obsev.com, los McCaughey usaban un promedio de 52 pañales y 42 biberones de leche al día. Afortunadamente, la familia recibió generosas donaciones, incluyendo una casa de 510 metros cuadrados, una camioneta, pañales para los primeros dos años y macarrones con queso Kraft para un año. Quizás lo más destacable fue que a cada uno de los niños se le ofreció una beca universitaria completa para cualquier universidad estatal de Iowa.